Errores de emprendedores al Iniciar un Negocio

Aqui una lista de errores recabada por expertos en orden de relevancia.

Ausencia de sentido común

Cuando un emprendedor decide comenzar un proyecto, no se para a pensar en una gran cantidad de factores importantes: modelo de negocio, mercado, tipo de producto o servicio, objetivos a conseguir etc. Antes de empezar es importante llevar a cabo un plan de negocio y definir la estrategia.

Ideas “bluff”

Dejarse llevar por los negocios de corriente o moda sin pensar en la rentabilidad de los mismos. Por ejemplo, el de la venta de fruta ecológica o el de la responsabilidad social y el respeto al medio ambiente, dos perfiles de mercados imperantes en estos últimos tiempos pero cuya rentabilidad es más bien poca debido a la escasa producción que requieren.

Falta de un estudio de mercado serio

Hay que delimitar que tipo de consumidor va a adquirir nuestros productos o servicios. El cliente distingue nuestro producto con respecto el de otros por los intangibles, es decir, todos aquellos valores que seamos capaces de adherirles. Además, debemos alinearnos a un precio de mercado adecuado al nivel de renta del los consumidores a quienes nos dirigimos.

No calcular la capacidad de producción de la empresa

Ésta determinará la venta que podrán atender sin roturas de stocks, una de las cosas que más incomodan a los mercados. Esta afirmación se aplica tanto a las empresas de productos como a las de servicios.

No tener bien preparada la post-venta

Desde Grupo Entorno Empresarial creemos que es uno de los factores críticos del éxito. Por otra parte, el emprendedor debe plantearse que pasará si tenemos éxito y saber medir sus consecuencias. No solo hay que pensar en los aspectos negativos o en si nos sale mal nuestra idea de negocio.

Confundir el canal Internet como único canal de venta

Tanto Internet como las tiendas físicas son canales de venta, esto es, formas de dar salida a nuestro producto. Puede que a algunos emprendedores les funcione utilizar solo el canal de Internet pero las empresas que tienen éxito hacen convivir a ambas vías de forma muy eficiente.

Confundir el capital legal de constitución con el capital de inversión

La inversión se debe de calcular de manera conservadora, sumando todos los gastos fijos de la actividad y no contando con las ventas.

No saber que en las primeras etapas de los emprendedores se cambia de trabajo por capital

En los comienzos de cualquier actividad empresarial el trabajo es ingente y su valor representa el capital de financiación de las inversiones. Se tiende, en general, a no registrarlo en la contabilidad lo que supone un error porque no se refleja el esfuerzo y distorsiona la imagen fiel del negocio y/o la empresa.

Conocer que siempre se ha de calcular el sueldo del emprendedor aunque no se cobre

Una empresa que está empezando necesita contratar a un empleado que es el propietario y por lo tanto debe de tener un sueldo de mercado. La realidad lo enfrentará a no poder cobrar por “caja” su sueldo, ya que gracias a él se está financiando la inversión de la empresa.

Embarcarse en un proyecto empresarial sin respaldo solvente suficiente y a pesar de ello dirigirse al banco a pedir un crédito

El banco es una empresa como cualquier otra que vende un producto llamado dinero al que le ganan un margen y que debe de asegurarse para proteger a sus accionistas inversores que lo van a cobrar, así que, exigen solvencia. Si carecemos de ella no nos van a dar dan el dinero.

Empezar un proyecto de emprendimiento forzado por las circunstancias laborales-sociales-económicas

Esto no es un error en si mismo. Hay que asumir que la mayoría de empresas que empiezan de esta forma no pasará el corte, pero otros pueden darse cuenta de que efectivamente, si se puede.