Estrategias para reunir fondos

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Reunir fondos tiene muchas similitudes con gastarlos. Para tener una campaña exitosa de recaudación de fondos tenemos que tener algunas de las mismas consideraciones que tenemos cuando planeamos una campaña de marketing.

Para ello debemos:

  • Calificar a los posibles inversores para poder enfocarse en las personas que pueden llegar a comprar o invertir.
  • Investigar a los compradores y no solo hablarles, sino saber más sobre ellos.
  • Hacer llamadas que importen, identificar a los tomadores de decisiones y asegurarse de conectar con ellos.
  • Presentarse en persona y contactar personalmente. La gente invierte en relaciones de confianza cuando invierten en tu negocio. La confianza raramente nace en un powerpoint.

Crear demanda

Identificar a los posibles inversores, evaluarlos y agruparlos en categorías en nuestro CRM permite diseñar estrategias apuntadas a un público específico.

Cuando identificamos ese público tenemos que asegurarnos de que vamos a poder llegar a el. Para eso hay que activar los contactos y evaluar cuanto puede aportar cada uno y cuales son las chances de que lo haga. La mejor manera es la recomendación directa de otro inversor. Si aun no tiene ninguno, el primero es el más importante.

Prepararse muy bien para las reuniones va a hacer la diferencia, y hay que estar preparado para responder con honestidad a las preguntas, porque tanto la falta de honestidad como la falta de seguridad son catastróficas en los negocios.

Hay que saber cuando pedir, los momentos antes de las vacaciones o justo después son los peores para pedir dinero. Dependiendo del mercado y del perfil de los inversores hay que saber cual es el mejor momento para pedir.

Para no resndirse, hay que hacer que la campaña de recaudación sea un esfuerzo sostenido con sus metas claramente identificadas. Tiene que haber métricas para que podamos saber en que momento tuvimos éxito debido a que factores.

Más vale perder tiempo con una inversión asegurada que con una menos posible pero mayor inversión, ir a lo seguro.

Es cierto que hay que saber ponerse la corbata, apretar muchas manos, y asegurarse de que no hay factores externos horriblemente amenazantes, pero teniendo convicción de lo que uno representa es la mejor opción para el inversor y pudiendo demostrar la viabilidad financiera es lo más importante. Todo lo que rodea la idea central no es una cobertura de glassé, es el refuerzo de la convicción de que podemos entregar valor.

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