Ideas de Negocio Como generar nuevas ideas de negocio innovadoras

Ideas innovadoras
Ideas innovadoras

Empezar una empresa no es sencillo, pero el principal componente es la motivación. Tiene que haber un deseo a satisfacer.

Dice Robert Kyosaki, que mientras uno no se independiza de su salario, y pone su dinero a trabajar para sí mismo, uno es esclavo de su salario y puede que nunca salga de la carrera de la rata. De esta manera el deseo debe ser el de escapar de la dependencia del trabajo para pasar a recibir ingresos de activos cada vez más redituables.

En Padre Rico, Padre Pobre, no se omite la mención de que ningún negocio es seguro, y que todo se puede derrumbar, aún cuando uno invierte en propiedades teme que algún día pueda caerse su inversión. Invertir requiere no siempre dinero, a veces es tiempo y a veces otros insumos, pero refuerza la idea del compromiso. Y el compromiso asumido tiene que estar asociado a nuestras motivaciones.

Emprender es una actitud, es salir a vencer miedos y tomar oportunidades. Un buen equipo de ventas normalmente le llama “Guías” u “Oportunidades” en el propio CRM a las posibles ventas que aún no se han hecho, y eso normalmente se consigue asociando al cliente con los productos que aún no ha adquirido. A veces tenemos un solo producto, a veces unos pocos, y a veces incontables. Ello definirá nuestra estrategia de ventas pero primero hay que concebirlas.

Es mentira que lo que más importan sean las ideas, las ideas sin alguien que las realice son sólo bocetos en servilletas. El emprendedor debe considerarse el catalizador de esa posibilidad latente. Sin su motivación nada funciona.

Ahora si, si ya decidimos que vamos a salir de la carrera de la rata y vamos a tirarnos de lleno al emprendeurismo, vale la pena tener ya pensado un producto o servicio a ofrecer. Dicen que solo el 10% de las empresas duran más de un año. Y solo el 5% de esas más de 10. Esto se debe a que las empresas tienen muchas veces un ciclo de vida corto, sea por falta de planeamiento, fondos, cambios en el mercado o cansancio. Y muchos factores más, algunos peores.

Ignorar la realidad es una buena técnica para comenzar. La negación es una fuerza muy poderosa y si vence la resistencia al cambio puede que se den cosas buenas. Las ideas de cierto deben ser desarrolladas, pensadas, repensadas, y prototipadas. No hay necesidad de hacer las cosas sin prototipos. Lo cual nos puede enseñar mucho acerca de lo que queremos ofrecer y hace que nuestra salida al mercado haya sido venciendo vallas en el proceso de diseño y no dándonos con paredes de concreto apenas cruzamos la línea de salida.

No es necesario apurarse y el proceso de ideación a veces puede ser la parte más importante. No solo el diseño del plan de negocios, sino la conceptualización misma y los métodos de desarrollo de ideas en realidades monetizables, considerando no solo nuestras expectativas sino todos los factores que amenzan en el mercado y que hacen que el 90% de los jugadores perezcan pronto. Lo peor que se pierde cuando fracasa un negocio no es el dinero invertido en el sino la motivación que perde su ímpetu y su inercia, y el peligro de fracasar sin haber aprendido, que es el único verdadero fracaso.

Si no vas a abrir una franquicia, que es la manera de tirarse al mercado sin crear capital intelectual, entonces probablemente te hagas preguntas como ¿Que problemas resolver? ¿A que público apuntar? ¿Cuanto puedo ganar? El tema es que solo pensar en cuanto uno puede reunir en dólares o euros es comoditizar la escencia misma de los negocios. Y no hay un solo factor que defina el éxito.

Invertir en aspiraciones y no solo en funciones. Comprender como captar y enamorar al cliente con el producto. Como conectar con lo íntimo, más que tratar de impactar con funcionalidades, es importante escuchar con humildad y con curiosidad y conectar con el público. Cualquier producto o compañía cuenta una historia al cliente si es que quiere generar un vínculo con el o ella. Si no hay diferencial no hay loyalty, es un comodity. Y ahí se a sale a competir por precio.

Si uno cuenta una historia que conecte, y diseña experiencias, puede crear en sus clientes la sensación de lealtad.

No es necesario darles a los clientes todo lo que necesiten, pero igual es bueno escucharlos a todos, y reconocer las buenas ideas. Hay que recordar que no podemos complacer a todos, pero mientras podamos balancear bien lo pragmático con lo estético, vamos a ir bien.

Para definir bien lo pragmático, lo ideal es poder prototipar lo más pronto posible. Tener algo funcional es genial, pero si no se puede entonces por lo menos una gran demostración. Aunque nada le gana a un prototipo funcional. Prototipar rápidamente nos permite no solo poder hacer una demo y conseguir inversores para una idea sino que también nos permite anotar todo lo que se puede arreglar, sacar, poner, imaginar con los dedos y con la vista, empíricamente un producto en desarrollo nos dice mucho más que su hoja técnica y su modelo renderizado en 3D.

La idea, el producto, debe tener intencionalidad, debe uno poder decir que era lo que quería lograr al empezar la empresa, sin metas genéricas, pero si con algo que conecte con las emociones.

Usar la pasión no solo es una gran manera de conectar con los clientes sino que también es una buena guía para obtener buenos productos. Cuando uno se dedica a lo que le apasiona piensa en todos los detalles y es capaz de lograr una calidad en lo que hace que se distingue de la norma. Lograr disfrutar del trabajo y amar lo que se hace, logra hacer más fácil y llevaderas las horas de las actividades menos placenteras como las burocráticas.

La idea y la historia deben ser algo que nos llenen de orgullo cuando lo contemos, el refuerzo positivo del orgullo comunica mucho para afuera tanto como hacia adentro de la empresa, y refuerza nuestra posición sobre el mercado. Demostrar el valor de lo único, de lo que nos hace diferentes, tratar de ser mejor siempre.

Que soluciones tienen nuestros competidores? Donde fallan? Evaluar a la competencia nos enseña mucho, pero solo es posible una vez trazado el mapa posicional de la empresa, el mismo mapa que incluye a la gente que tiene los mismos problemas que nosotros, quienes nos pueden complementar, quienes nos pueden proveer. Escuchar a los clientes potenciales es importantísimo, y los otros a tener en cuenta son las empresas con las que se puede colaborar cuando se apunta al mismo segmento habitual de clientes, no para repartirse una torta, sino para hacer una torta más grande.

Promover una causa noble es una gran idea siempre porque hace que el producto/servicio pase a ser bueno inmediatamente, pero para que no nos juegue en contra, es vital que sea honesto.

Crear un ambiente donde todos se benefician por estar nosotros allí. No solo los clientes. Sino también quienes trabajen con nosotros. Si no puede ser con algo real, que sea con palabras. Salir a entrevistar gente es una gran manera de generar y diseñar productos y mejorar nuestras ideas para hacerlas realidad.

Cuando la idea vaya tomando forma y tengamos claro que es lo que queremos, entonces ahí nomás en el borde de la conceptualización y el prototipo es el mejor momento para aplicar los principios de Dieter Rams para el buen diseño:

Todo buen diseño:

  • Es innovador – Rams establece claramente que es improbable el agotar que las posibilidades de innovación en el diseño debido a que el desarrollo tecnológico continuamente ofrece nuevas oportunidades para el innovar cada diseño. Otra característica del diseño innovador es que continuamente se desarrolla a la par con nuevas tecnologías por lo tanto carece de limitaciones inherentes.
  • Provee de utilidad a cada producto – El objetivo primordial de un producto es su utilidad. Su diseño es primordialmente práctico y de manera secundaria tiene que satisfacer ciertos criterios de carácter psicológico y estético. Un buen diseño le da prioridad a la utilidad de un producto tomando en cuenta de manera estrictamente secundaria sus aspectos psicológicos y estéticos pero evita todas aquellas características que podrían disminuir la utilidad del producto.
  • Es estético – El diseño bien ejecutado no carece de belleza. La calidad estética de un producto forma parte integral de su utilidad ya que los productos utilizados cotidianamente tienden a tener un efecto indirecto en las personas y su bienestar.
  • Hace un producto comprensible – Un buen diseño simplifica la estructura del producto y lo predispone a expresar claramente su función mediante la intuición del usuario. Idealmente su propósito será intuitivo para todo usuario.
  • Es discreto -Todo producto y su diseño debe de ser simultáneamente neutro y sobrio. Su sobriedad y neutralidad tienen como objetivo el proveer un espacio de expresión para el usuario. Todo producto bien diseñado cumple un propósito semejante a aquel de toda herramienta y por lo tanto un buen diseño no confunde la identidad de sus productos con objetos de decoración ni con obras de arte. Un producto correctamente ejecutado es una herramienta estéticamente atractiva que carece de una identidad ilógicamente indefinida.
  • Es honesto – Un diseño honesto nunca intenta falsificar el auténtico valor e innovación del producto dado. Asimismo, un diseño verdaderamente honesto nunca trata de manipular al consumidor mediante promesas de una utilidad apócrifa, inexistente o más allá de la realidad física del producto.
  • Tiene un valor anacrónicamente duradero – Toda moda es inherentemente pasajera y subjetiva. La correcta ejecución del buen diseño da como resultado productos inherentemente objetivos y anacrónicamente útiles. Estas cualidades se ven reflejadas cuando los usuarios tienen la tendencia de atesorar y favorecer aquellos productos bien diseñados incluso en aquellas sociedades cuyas tendencias de consumo claramente favorecen productos desechables.
  • Concibe exhaustivamente hasta el último detalle – Dieter Rams establece esta regla de manera absoluta: Un buen diseño nunca deja nada al azar dado que el cuidado y la exhaustiva precisión de cada detalle expresa el respeto de los diseñadores para con sus consumidores. Cada error es una falta de respeto.
  • Respeta el medio ambiente – Un buen diseño debe de contribuir significativamente a la preservación del medio ambiente mediante la conservación de los recursos y la minimización de la contaminación física y visual durante el ciclo de vida del producto.
  • Es diseño en su absoluta mínima expresión – Dieter Rams subraya la distinción entre el coloquialmente regurgitado paradigma en diseño:”Menos es más” y en su lugar recomienda su propio paradigma: “Menos, pero con mejor ejecución”, destacando el hecho de que este enfoque fomenta los aspectos fundamentales de cada producto y por lo tanto evita lastrarlos torpemente con todo aquello que no es esencial. El resultado ideal es productos de mayor pureza y simplicidad.

Combinar buen diseño con humildad, empatía, pasión y dedicación no nos hace infalibles pero tal vez nos haga más felices haciendo ideas realidad.

Cuando decimos que una idea es innovadora podemos decir que es una innovación sustentadora, en cuyo caso en una nueva idea que ayuda a reforzar lo que ya tenemos, como lo son los mejores motores para autos que gasten menos o duren más, y por otro lado las innovaciones disruptivas, que son las que cambian el mercado, crean nuevos modelos, y amenazan las estructuras actuales de los negocios, como el auto eléctrico.

Las innovaciones disruptivas son las que pueden generar más oportunidades pero suelen encontrarse con la resistencia al cambio. Al tratar de innovar consideremos que el ritmo del progreso que demandan los mercados es en casos diferente al ritmo del progreso tecnológico.

Para que la innovación progrese debe recibir el apoyo o fondos necesarios para equipararse al tamaño del mercado que pueda ir cubriendo. La tecnología se debe adaptar al mercado. Por eso no basta una idea genial, si no pertenece a su tiempo no será exitosa.

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