Toyota: ¿Conduciendo hacia el desastre?

Los problemas de Toyota se deberían a una expansión demasiado rápida, según comentan algunos analistas y esto ha afectado substancialmente la reputación del fabricante que solía ser visto como uno de los más confiables del mundo.

 

Toyota, el mayor fabricante de autos de todo el mundo ordenó la retirada de más de 110.000 vehículos híbridos debido a problemas con el sistema eléctrico que podrían terminar causando complicaciones inesperadas. La mayoría de los vehículos serán retirados de Estados Unidos, Japón y Europa pero el problema está lejos de ser un mero incidente para el fabricante que en los últimos 18 meses se ha visto forzado a retirar 12 millones de vehículos.

Los problemas de Toyota se deberían a una expansión demasiado rápida, según comentan algunos analistas y esto ha afectado substancialmente la reputación del fabricante que solía ser visto como uno de los más confiables del mundo.

Sin embargo la necesidad de responder a una mayor demanda lo llevó a establecer plantas de producción en varias zonas del mundo que no mantuvieron los stándards de calidad a los que la marca estaba acostumbrada resultando en la producción de vehículos defectuosos y que en varias ocasiones costaron la vida de sus conductores.

Una reputación destruida

La reputación de Toyota ha sufrido mucho últimamente y en los Estados Unidos fue el único fabricante cuyas ventas cayeron en el 2010. El resultado de sus políticas expansionistas y descuidadas era claro pero lo que no se ha visto hasta ahora es como la marca recuperará la confianza de su público luego de que continúen las retiradas de vehículos.

En esta última ocasión las razones dadas son vagas y sospechosas para muchos, lo que no contribuye a aumentar la confianza del público en sus productos. Al mismo tiempo el terremoto de Marzo de 2011 ocurrido en Japón forzó al Toyota a detener la producción en sus plantas instaladas en el país nipón y también en varias de sus fábricas internacionales.

Varios analistas luego de examinar las proyecciones de crecimiento concluyeron que las ganancias de Toyota podrían caer al menos una tercera parte y que el fabricante podría perder su posición número uno frente a General Motors que ha mejorado notablemente sus ventas gracias a su penetración en el mercado hindú y chino y la introducción de nuevos vehículos.

Esta es la oportunidad perfecta para que Toyota analice sus problemas y elija una estrategia a largo plazo para solucionarlos ya que al atravesar esta crisis podría encontrar muchas soluciones que no hubiese podido implementar anteriormente.

Sin embargo imagino que estas serán costosas y problemáticas de defender frente a sus accionistas pero creo que asegurar la estabilidad de la compañía y recuperar la confianza del público serán esenciales para garantizar su supervivencia.

Aun así también deberán ofrecer nuevos vehículos que sepan conquistar al público, tanto por su precio como sus prestaciones. El problema de la calidad y la seguridad debe ser resuelto lo antes posible aunque teniendo en cuenta el ciclo productivo de un vehículo imagino que veremos más retiradas en los próximos meses.

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