¿Recuperación económica para Japón?

Sin embargo la mayoría de los analistas predicen que para Setiembre la mayoría de los grandes fabricantes habrán restaurado la funcionalidad de la mayoría de sus plantas de producción, permitiendo reiniciar la fabricación a gran escala de componentes y artículos ya terminados.

Los temblores y tsunamis que asolarón a Japón en Marzo de este año dañaron seriamente sus capacidades productivas y afectando seriamente la disponibilidad de muchos componentes vitales para electrónicos tales como teléfonos móviles, televisores LCD y varios electrodomésticos. La recuperación económica del Japón parecía destinada a durar años.

Sin embargo la mayoría de los analistas predicen que para Setiembre la mayoría de los grandes  fabricantes habrán restaurado la funcionalidad de la mayoría de sus plantas de producción, permitiendo reiniciar la fabricación a gran escala de componentes y artículos ya terminados.

Esto pone de relieve la capacidad de recuperación del país Nipón que en apenas 6 meses habrá superado uno de los peores desastres de su historia y resumido su papel como uno de los mayores exportadores mundiales de tecnología. De todas formas esta imagen de solidez que muchos analistas apoyan, podría no estar tan anclada en la realidad como quisieran ya que el futuro de Japón es sumamente incierto en muchos aspectos y su capacidad de producción es puesta en duda por los que proyectan a largo plazo.

¿Un futuro sin energía nuclear?

El terremoto, que dejó de manifiesto la vulnerabilidad de las centrales nucleares del país, especialmente la de Fukushima la cual sufrió graves daños, también ha forzado al gobierno a reevaluar seriamente su decisión de dejar la generación de energía en manos privadas y de depender tanto de una fuente potencialmente inestable y peligrosa.

La opinión pública también esta fuertemente dividida respecto a la utilización de este tipo de energía, la cual tiene un precedente histórico nefasto en el país debido a los bombardeos nucleares sufridos durante la Segunda Guerra Mundial.

Es por eso que muchos ven con preocupación la posibiliad de que Japón se vea forzado a adoptar otro tipo de alternativas para la generación de energía, que disminuirían seriamente sus capacidades de producción, ya que incluso con un plan de reemplazo progresivo de las centrales no existen iniciativas capaces de proporcionar tanta energía en el tiempo necesario para que no decaigan las exportaciones.

Esto podría hacer que los precios de ciertos componentes se disparen y ya se han observado alzas en los precios aunque muchos las atribuyen a una mayor demanda provocadas por las disrupciones de la producción provocadas por el terremoto japonés.

Al mismo tiempo la economía japonesa no es tan sólida como muchos quisieran, ya que lleva años atrapada en una crisis a la que nadie ha encontrado solución y que solo podría volverse peor por la necesidad de cerrar las centrales nucleares, comprometiendo la capacidad productiva de la nación nipona.

A pesar de que Asia ofrece otros proveedores de tecnología, ninguno cuenta con la capacidad para satisfacer la demanda a la que Japón ha acostumbrado al mercado por lo que podríamos ver un notable incremento de los precios en los próximos años.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *