El futuro del dólar

En medio de una fiebre especulativa acerca de su futuro, el dólar estadounidense continúa devalúandose, inspirando enorme inseguridad en el público que por primera vez en décadas no ve una moneda fuerte en la que invertir. La devaluación del dólar se debe en parte a la debilidad de la economía estadounidense que aún no termina de recuperarse de la crisis del 2008 y no ha sido capaz de generar suficientes empleos para reemplazar los que se perdieron.

En medio de una fiebre especulativa acerca de su futuro, el dólar estadounidense continúa devalúandose, inspirando enorme inseguridad en el público que por primera vez en décadas no ve una moneda fuerte en la que invertir. La devaluación del dólar se debe en parte a la debilidad de la economía estadounidense que aún no termina de recuperarse de la crisis del 2008 y no ha sido capaz de generar suficientes empleos para reemplazar los que se perdieron.

Sin embargo esta devaluación es parcialmente aceptada por el gobierno norteamericano, ya que aumenta la competitividad de sus exportaciones y le permite inclinar la balanza comercial en su favor. Esto sin embargo ha generado críticas y preocupación a nivel mundial, especialmente en aquellos países cuyas exportaciones están gravadas en dólares.

La devaluación del dólar también ha provocado una alza histórica en el precio del oro, considerado como un valor seguro en medio de estos tiempos inciertos aunque especialistas como George Soros aseguran que se trata solo de una burbuja que está lista para reventar (sin embargo desde que Soros hizo su anuncio el precio del dólar sigue subiendo).

Verde sin brillo

El problema parece ser la ausencia de una moneda de reemplazo que actúe como posible relevo del dólar. Esto se debe a la negativa del gobierno chino a subir el precio del yuan y los conflictos internos de la Unión Europea que hacen que la viabilidad del euro sea puesta seriamente en duda por los inversores. Para bien o para mal, no hay un reemplazo para el dólar y tampoco parece que vaya a haberlo en los próximos años.

Sin embargo existen indicios prometedores de que la economía estadounidense podría recuperarse en los próximos años haciendo que la posibilidad de comprar dólares baratos y tenerlos en reserva hasta que suban sea interesante para algunos dispuestos a apostar a futuro y correr ciertos riesgos.

Mientras tanto los bienes raíces y otros valores “seguros” en medio de este momento de incertidumbre histórica continúan subiendo de precio sin que nadie apueste demasiado por el futuro de la que fue la moneda más difundida del siglo XX.  Personalmente entiendo esas dudas y veo que muchas proyecciones parecen extremadamente poco alentadoras, pero recuerden que muchos de los que elaboran esas predicciones tienen intereses específicos a la hora de hacerlas y estos no conciernen al público sino las potenciales ganancias que pueden lograr manipulando el mercado.

Las calificadoras de riesgo que ayudan a crear parte de este panorama económico buscan sobre todas las cosas ganancias y han sido acusadas numerosas veces de prácticas anti-éticas. A pesar de su enorme poder, la mayoría opera sin ningún tipo de control gubernamental así que tengan cuidado con la importancia que le dan a estos informes, ya que si bien pueden resultar muy llamativos y alarmantes, no siempre se corresponden con la realidad.

El dólar continuará existiendo en los años por venir y es probable que se recupere de la mayoría de los contratiempos que ha experimentado últimamente. Pero si vuelve a tener su anterior brillo y prestigio, es algo que nadie puede adivinar aún.

 

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